MLR Forestal entrega útiles escolares y material didáctico por cuarto año consecutivo

MLR Forestal entrega útiles escolares y material didáctico por cuarto año consecutivo

Desde 2018, cuando el año escolar inicia los niños ya saben que recibirán una visita especial que ellos esperan ansiosos. Un día señalado, en horario de clase, llegarán a su escuela las camionetas de MLR Forestal cargadas de útiles escolares para ellos y material didáctico para sus maestros. Y ellos saldrán felices a ofrecer su ayuda para trasladar las cajas desde la orilla del camino hasta el aula.

“El momento en que nos reciben es el más bonito. Llegamos y lo primero que vemos son un grupo de niños con sus caritas felices esperando que me baje de la camioneta. Cuando nos dicen que nos van a ayudar a bajar las cajas, les damos una que puedan levantar”, comenta Mabel Lazo, responsable de gestión social de MLR.

470 niños y 33 profesores beneficiados en 2021

Desde 2018 cada año más centros escolares de comunidades vecinas a las plantaciones han sido beneficiadas con estas donaciones. Ese año la empresa llegó a una escuela San Francisco de Asís, de la comunidad vecina San Miguel #1. En el 2019 se integraron La Primavera de la comunidad Bethel #1 y Nueva Esperanza de Bethel #2.

En el 2020 se sumó la escuela de Flor de Pino de Empalme La Bu. Y en 2021 fueron beneficiadas seis escuelas pues a las mencionadas anteriormente se agregaron la Escuela Primero de junio de Unión La Bu y la de Danlí Arriba que a pesar de no estar en un área de intervención directa de MLR, la empresa atendió a la solicitud de la comunidad para la entrega de útiles escolares.

En total en 2021 se beneficiaron a 470 niños y niñas y 33 profesores de estos centros educativos que ofrecen preescolar y primaria.

Estudiantes de la Escuela Flor de Pino, de la comunidad Empalme La Bu después de recibir sus útiles escolares.

Padres y profesores, parte activa del proceso

Lazo señala que la entrega de estos materiales no sería posible sin la buena relación y excelente comunicación que se mantiene con profesores y directores de las escuelas, quienes además son parte activa del proceso.

“Ellos (los profesores) nos dan tiempo en los horarios de clase para evitar que los niños regresen por la tarde porque algunos tienen que caminar veinte minutos, media hora, una hora o algunos van en caballo. Además, convocan a padres y madres de familia que quieran presenciar la entrega y llegan bastantes. Entonces las entregas se vuelven emotivas, ves a una mamá entusiasmada tomándole foto al niño que está recibiendo sus útiles”, rememora la responsable de gestión social.

Un respiro en medio de las necesidades

Las escuelas apoyadas por MLR presentan muchas necesidades. Algunos niños llegan de chinelas, otros con botas de hule, no todos tienen uniformes. Esto se debe, según lo expresado por un líder comunitario el año pasado en la escuela de Bethel #1, a que hay padres a quienes se les dificulta enviar a sus hijos a estudiar pues no deben alistar solo a uno, sino a dos o tres. 

Los paquetes para estudiantes incluyen cuadernos rayados y cuadriculados, tijeras, borradores, tajadores, lápices, lápices de colores, lapiceros, pegamento y crayones. Por su parte, los materiales didácticos para los docentes son cartulinas, papelógrafos, resmas de papel bond tamaño carta, folders, marcadores acrílicos, tijeras, borradores para pizarra acrílica, lápices y lapiceros, cuadernos universitarios, acuarelas. Además, se entregan abecedarios para los maestros de preescolar.

Recibir material didáctico permite a los docentes brindar una mejor educación a los niños y niñas de estas comunidades rurales.

Aporte a la prevención de la deserción escolar

Cada año cuando Mabel Lazo y su equipo van a una escuela, en medio de la alegría y la sorpresa de los niños por recibir sus materiales nuevos y coloridos, surge la pregunta de si el próximo año la empresa continuará apoyando. Y la respuesta es sí.

“Confiamos que con nuestro aporte estos niños permanezcan en el sistema formal de educación porque buscamos prevenir la deserción escolar. A las trabajadoras de viveros que son comunitarias de Empalme La Bu también las capacitamos en el tema, es decir, no es solo la entrega de útiles, si no darles seguimiento a los trabajadores que son madres y padres de familia de estas comunidades para que manden a sus niños a clase”, puntualiza.

Por otra parte, la educación es bastante igualitaria en la zona pues la matrícula en la escuela Flor de Pino, es de 165 niños, de los cuales 81 son niñas. En el centro San Francisco de Asís hay 33 niños y 14 niñas; en Nueva Esperanza hay 96 estudiantes, 48 niños y 48 niñas. En La Primavera hay 54 y 32 son niñas.

Empresa apoya reparación de escuela dañada por huracanes

Después del azote de los huracanes Eta y Iota en noviembre del año pasado, la escuela Nueva Esperanza de la comunidad Bethel 2 tuvo daños en la infraestructura, por lo que aparte de los materiales, la empresa donó madera para que se reparara la parte afectada.

Contacto

Tel: +505 2298 5300

[email protected]

Residencial Las Colinas, Primera Entrada 250 metros al Este. Managua, Nicaragua

mlr-logo-trans