Las plantaciones forestales no son bosques naturales, pero los protegen

Las plantaciones forestales no son bosques naturales, pero los protegen

Los bosques naturales son la casa de la mayor parte de la biodiversidad terrestre del planeta. El informe El estado de los bosques del mundo 2020, elaborada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) explica que debido a su gran importancia, la conservación de la biodiversidad del mundo depende completamente de la forma en que interactuamos con los bosques del mundo y cómo los utilizamos. Pues ellos son el hábitat del 80 por ciento de las especies de anfibios, el 75 por ciento de las de aves y el 68 por ciento de los mamíferos.

Por otra parte, la Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales 2020 (FRA por sus siglas en inglés), realizada también por la FAO, indica que las plantaciones forestales abarcan alrededor de 131 millones de hectáreas. Esa área representa el 3 por ciento de la superficie forestal mundial; y el 45 por ciento de la superficie total de bosques plantados.

En Nicaragua la actividad agroforestal es incipiente. Según la Asociación Nacional de Reforestadores (Confor) hay aproximadamente 35 mil hectáreas que han sido reforestadas para el aprovechamiento de las plantaciones forestales. Sin embargo, según un reciente estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) el potencial del país es de hasta 500 mil hectáreas.

Pero ¿qué es exactamente una plantación forestal?

Enrique Trujillo, de la empresa colombiana El Semillero explica que una plantación forestal consiste en “el establecimiento de árboles que conforman una masa boscosa y que tiene un diseño, tamaño y especies definidas para cumplir objetivos específicos como plantación productiva, fuente energética, protección de zonas agrícolas, protección de espejos de agua, corrección de problemas de erosión, plantaciones silvopastoriles, entre otras”.

Por ende, como especifica el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), “los bosques nativos (o naturales) son aquellos que no han sido intervenidos significativamente por el hombre; y los bosques plantados (o plantaciones forestales) son aquellos que el hombre sí ha intervenido con procesos de reforestación hasta el punto de cambiar su estructura y su funcionamiento. Comúnmente, este tipo de bosques es bastante simétrico: tiene distancias exactas entre los árboles y maneja un máximo de dos especies, todas de la misma edad”.

Las plantaciones forestales contribuyen a la recuperación del medioambiente

Si bien las plantaciones forestales no son bosques naturales, sí se puede decir que es una actividad económica que no solo es amigable con el medioambiente; sino que por su mera existencia ayuda a mejorarlo.

Según la publicación en inglés de EFI “Plantaciones forestales en Europa: desafíos y oportunidades”: “En muchas regiones, los mosaicos de uso de la tierra que incorporan plantaciones forestales son muy eficaces para mejorar la integridad ecológica y abordar los desafíos climáticos y ambientales. Las plantaciones forestales son a menudo un componente importante de la restauración a escala de paisaje; y pueden volver a poner en producción tierras degradadas y mejorar la provisión de servicios ecosistémicos”.

“Si se gestionan bien, las plantaciones forestales tienen el potencial de suministrar de manera sostenible una proporción sustancial de los bienes y servicios que requiere la sociedad y, por lo tanto, permitir que otras áreas forestales se gestionen con objetivos de conservación y protección”.

Entre las principales ventajas que presentan para la protección podemos enumerar:

  • Protegen la biodiversidad de la zona y sirven de corredores biológicos que ayudan a zonas de protección
  • Al generar madera para consumo local y nacional, quitan presión sobre las áreas protegidas ya que reduce el mercado para la compra de madera del bosque para las multiples aplicaciones de la madera
  • Generan diversos emprendimientos e industrias que incrementarían las posibilidades de trabajo en la zona.
  • Combaten la desertificación y mejoran la calidad del agua y ríos
  • Ayudan significativamente a combatir el efecto invernadero al fijar dióxido de carbono, eso ayuda no solo al país sino que protege del cambio climático , cuyos efectos sufrimos año a año y se intensifica, como lo podemos ver con Huracanes cada vez, más y más fuertes
  • Mejora el efecto paisajístico

El potencial en Nicaragua

En Nicaragua, las 35 mil hectáreas que hoy ocupan estas plantaciones eran tierras con suelos degradados por su uso en otros cultivos o para pastizales. Al ser esta una actividad que necesita un período de maduración de hasta 30 años, estos suelos están permanentemente protegidos por una cobertura arbórea que también fomenta la biodiversidad y la recuperación de las fuentes hídricas.

Además de los servicios ambientales que proporciona la oferta de madera y otros productos de las plantaciones a la sociedad, en el Caribe Norte, por ejemplo, MLR Forestal está generando buenos empleos que coadyuvan a quitar presión sobre el bosque natural; brindan alternativas sostenibles de consumo y crecimiento económico en zonas donde de no existir este proyecto, sus habitantes no tendrían alternativas de empleo o de desarrollar actividades económicas complementarias. Por lo que no habría nada que retrasara, e incluso detuviera, el avance de la frontera agrícola hacia las áreas protegidas.

Una plantación forestal no es un cultivo agrícola

En vista de que una plantación puede ser considerada un cultivo, y que su finalidad es la exportación de productos agroforestales, se debe diferenciar entre ambas cosas, razón por la cual el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego de Perú plantea las siguientes claves:

  1. Las especies forestales maderables no son especies domésticas, sino silvestres, es decir que aún en plantaciones, mantienen la capacidad genética de estar sometidos a procesos de especiación, hibridización, mutación, otros.
  2. Las plantaciones forestales no son sistemas de producción o cosechas anuales, ni tienen una estacionalidad marcada. Sino que dependen de la calidad del sitio y las características fisiológicas propias de la especies para adaptarse a las condiciones particulares de calidad de sitio de un ambiente determinado.
  3. Las plantaciones forestales no requieren labores de labranza intensiva; ni dependen del abono o fertilización del suelo (sino de la adaptabilidad natural de la especie a la calidad del sitio).
  4. En las plantaciones forestales puede ocurrir intercambio genético con otros especímenes plantados o naturales de la misma especie, así como reproducción natural (regeneración, cruce, hibridización) Ej. Eucaliptos.

Por lo tanto, si bien los bosques y las plantaciones forestales no son exactamente lo mismo, la plantación forestal, además de ser una actividad económica que lleva trabajo formal y desarrollo a un área empobrecida; también tiene importantes contribuciones a favor del medioambiente. En zonas como el Caribe Norte de Nicaragua, la actividad económica de empresas como MLR Forestal debe ser incentivada para que cada vez sean más efectivas en amortiguar el avance de la frontera agrícola hacia la zona núcleo de Bosawás.

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